Falda abotonada: tendencia

LeeJeans_XTIshoes

¿Falda abotonada? Frío, tenemos frío, mucho frío. Mis neuronas cada mañana repiten la misma melodía mientras tiemblan sin parar. Las temperaturas han caído en picado y toca abrigarse de manera inteligente con un buen abrigo.

Pero para cuando pase la ola de frio polar, yo ya tengo mi look favorito. La falda abotonada.

Los ecos 70’s resuenan por doquier y han devuelto el protagonismo a la falda abotonada acampanada más joviales. Junto a un calzado todoterreno. Así se lleva.

Las celebrities y bloggers más influyentes del universo de la moda ya han caído rendidas ante la versatilidad y el juego que dan este tipo de falda abotonada.

Cuentan con versiones en ante, en cuero o en el eterno tejido denim. Una de las primeras en sumarse a la tendencia fue Alexa Chung. Las minifaldas con botones encajan a la perfección con su estilo de camisas abotonadas hasta el cuello, melena de ondas rotas y piernas al aire la mayor parte del año.

Todo gira en torno a la llamada silueta “A”, que potencian ya que normalmente suelen ser de talle alto, por ello intenta no añadir demasiado volumen en el resto de prendas.

Mi look de hoy con falda abotonada denim negra y botones de metal automáticos de LeeJeans es una opción perfecta para sumarse tímidamente a la tendencia sin estridencias y así familiarizarnos con las prendas primaverales sin que suponga un cambio radical. Y tú, ¿cómo la llevarás?

Si te vistes por los pies, te interesará saber qué es lo que se lleva en cuestión calzado.

Las tendencias para este otoño en zapatos, botas y botines han incluido de todo, desde tacones altos hasta calzado plano, desde las opciones más femeninas a los zapatos de inspiración masculina.

Así todas tenemos donde elegir y como la Cenicienta, podremos encontrar el zapato que mejor encaja con nuestro pie y con nuestro estilo.

Vuelven las Dr. Martens clasicas, ahora de la mano de XTI shoes y con tacón, son ya un básico de temporada con aires grunge que vuelven a nuestras vidas.

Hay ciertas cosas que cuanto más las usas y más se gastan, más bonitas son y seguro que tu también tienes ese par que has rezado para que jamás, jamás se estropeen del todo porque no serías capaz de encontrar unas botas como esas.

¿Por qué? Porque son únicas e irrepetibles en el sentido más estricto de ambos adjetivos. Porque las usado de verdad. Porque las has vivido. Porque habéis vivido. Todas usadas, agrietadas, con manchas, descoloridas… vividas. Y llenas de historias. En definitiva: de verdad.

Nos vemos en las pasarelas..!
B.

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